Anoche, esperando entrar al boliche, tocamos con las chicas un tema que al final de la velada me pareciò muy interesante para analizar: fantasìa vs. realidad. Què tan riesgoso o beneficioso es concretar una fantasìa. Y si nos decepciona? Y si resulta bien? Se pierde la magia?
Nos gusta alguien. Nos encanta. Imaginamos decenas y decenas de situaciones junto a esa persona. Un dìa, finalmente tenemos la chance de concretar todos esos sueños locos... Què hacemos?
Si los concretamos y las cosas no resultan tan bien como lo esperabamos, todo finaliza. Muere la ilusiòn y la idea perfecta del otro. Es un gran riesgo pero grande la recompensa en caso de acierto. Si, por otro lado, preferimos seguir viviendo en la fantasìa, vamos a pasar el resto de nuestra vida preguntandonos què hubiera pasado si...
Ningùn extremo se ve atractivo. Es difìcil discernir cuando ir a la embestida y cuando resguardarse en la seguridad de la ilusiòn.
Habrà que aprender a convivir con la decepciòn del sueño incorrecto y con la incertidumbre del anhelo ignorado...
Pd: Mi teclado nuevo no tiene tilde o yo no lo encuentro todavìa jajaj asì que sepan disculpar la mala acentuaciòn.